jueves, 23 de octubre de 2008

Reflexiones en el metro

Esta mañana, al salir a trabajar, me planteaba si en ciudades más pequeñas será igual el trayecto de casa al trabajo. Aquí en Madrid es todo tan impersonal. Imagino que es lo normal en las grandes ciudades. Vamos todos como borregos en el metro. Las caras son un poema.


Una vez me comentó un conocido que en Madrid por las mañanas nadie sonríe y es cierto. Desde entonces, siempre que me acuerdo del comentario, intento esbozar una sonrisa para que aquellos que me miren no piensen que soy otro hombrecillo gris.Prefiero ser Momo(1).

Hace tiempo que descubrí que prefiero tener una calidad de vida a que me sigan robando el tiempo y el espacio.

Hoy en día no tenemos tiempo ni para escuchar a los demás y yo no quiero eso.
Estamos rodeados de hipocresía, de gente que te saluda con sonrisa profiden, pero que en cuanto te das la vuelta o no vas con la persona que a ellos realmente les interesa, agachan la cabeza como si no te conocieran. Son gente amargada que parece que sólo disfrutan con el dolor ajeno.
No conciben que quieras disfrutar de tus momentos, de un buen libro, una buena película, un rato de charla. Para ellos lo normal es meterse en esta dinámica del trabajar por trabajar cueste lo que cueste.

Vetusta Morla - Sálvese quien pueda*


*gracias fj-mj por descubrirme este tema http://fj-mj.blogspot.com/

Afortunadamente cada vez somos más Momos. Me vienen a la memoria ahora mismo unos cuantos:
.Elliot Potter, ese particular erasmus cuyo propósito es hacernos sonreír.
.Luiginesa,mi particular momo,que ha empezado su lucha desde abajo, con los peques.
.Mi amigo barbeito,el galleguiño, es otro ejemplo.Estoy convencido que ese runrun que tiene últimamente terminará fructificando en algo interesante.

Ellos y yo, como otros muchos, gritamos a ese gente gris que nuestra vida ha cambiado y que ya no es como ayer.

Deluxe- Tanto rollo con el infierno


(1)Momo es una novela de fantasía escrita por Michael Ende, publicada en 1973 y subtitulada Los caballeros de gris o Los hombres de gris.

5 comentarios:

  1. Tengo la suerte de vivir en un pueblo y he de decir que rara vez la gente sonrie por la noche
    ;)
    De todas maneras y en boca de una madrileña, ir de una punta a otra del pueblo andando es una gozada

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  2. Cuanta razón tienes. Yo intento sonreir siempre que puedo, pero a veces necesito una Casiopea que me ayude a superar los "días grises".
    Creo que voy a empezar a valorar más mi tiempo.

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  3. Estás en lo cierto. Hoy en día la gente sonríe muy poco. Unos porque son desagradables por naturaleza y otros porque creen que hacerlo es un signo de debilidad, aunque no es nuestro caso ¿no te parece?

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  4. Gracias a tí por descubrirme Deluxe, las inéditas de mecano, las curiosidades de Ana Torroja, etc... Gracias de verdad!

    Me ha gustado mucho la composición de la entrada. Apuntas alto en esto de la blogosfera.

    1sonrisa!

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  5. (A ver si funciona ahora): Espero que seas bueno haciendo pronósticos!

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